domingo, 3 de enero de 2016

Verdades que se encuentran por ahí

"Entonces me dí cuenta que él realmente no me conocía y que mí verdaderamente él no me interesaba. No me interesaba más que la idea que yo había construído de él, porque al hablarle del amor y su libertad y de como uno se conoce y de cómo este conocerse transforma tu visión del mundo no recibía más que miradas vacías y sonrisas nerviosas. Está bien, su naturaleza no era la misma que la mía, él tierra y yo alma pura y en eso no había nado malo. Simplemente su cabeza entendia la realidad de manera diferente, y yo ya llevaba tiempo engañandome creyendo que no era así, de todas maneras congeniabamos en millones de cosas pero estas eran todas vanales y apesar de ese inexplicable je ne sais quoi que me cautivó comprendí que nuestros caminos se alejaban tanto como los deseos de hacer que se unieran de nuevo"-.

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