domingo, 10 de mayo de 2015

Viernes

Respira,
largo y tenue
al unisono del pajarillo
que pía su melodía
entre el ventrículo
y el atrio izquierdo.
~
Flotando
en la madrugada
una nota de ternura
que quedó arropada
entre las sábanas
rasgadas;
alguna excusa mal pensada,
y el recuerdo que queda
de aquella
oscuridad
agitada.

El beso aflorado
que nace de tu boca
y cae sobre mi piel,
en cada pétalo,
cada diente,
que vos afilás
y enterrás
en la epidermis.

El tacto erizado
de tu mano intrépida
irrumpiendo
en cada palmo,
cada molécula
del cuerpo.
(...)

Respira,
volvé a respirar
¿No escuchas,
acaso,
el pajarillo
que no deja
de piar?

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