sábado, 6 de diciembre de 2014

Keep up

Tirarse a las vías del tren será un acto digno de caballeros, mover un eslabón para recibir el impacto que le tocaba, consumirse en el fuego del fénix noctámbulo, renacer (intentarlo todavía) desde el gris de las cenizas (se vuelve a confirmar la teoría). Hematoma general, politraumatismo bajo la lluvia torrencial de una noche emplumada; ceder, fluir, dejar que el cauce siga su curso, crear nuevos riachuelos, corrientes y rápidos, anudarse en lo más profundo, sentir lo físico y emocional, no entender, bloquear la entrada, evacuar por la ventana y quedarse de pie frente a ella; ver como se derrumba el lugar, como todo cae por su propio peso, como la estructura va ganando debilidad
y aún así, volver a entrar (por la puerta, como es correcto) y esperar que te caiga encima (porque el capitán siempre se hunde con su barco y esta no es la excepción). El naufragio nos da la oportunidad de flotar, en un mar de estrellas reflejadas, un mar saladísimo, un mar que te hunde si no respirás y que con el viento te moviliza; te dejás llevar por la corriente, y hacés aún más salado el mar (to keep the seas from drying up).
Hay que sentirlo en carne propia
Y que te arranque los ojos
te saque las entrañas
y deje un alboroto de vos.
(un alboroto silente)
(un alboroto arropado)
(un alboroto en stand-by)
que sigue, que sigue
que tendrá
tendrá
tendrá
que parar
porque todo para
todo tiende a ser estático
tendrá
que parar.

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