sábado, 4 de octubre de 2014

Un día ayer

Camino apurada a tu encuentro, me mueven las ganas de verte aunque te vi ayer, me mueven tus ojos que esperan atentos a unas cuantas cuadras de los mios.
Te veo a lo lejos, te veo y me escondo entre la gente para que no me veas, para hacer un poco más entretenido todo ésto (como si no lo fuera..).  Y que sensación, mirarte a los ojos, cruzar tus pupilas, caminar juntos hasta llegar a destino, y caer rendidos en el pasto, y quedarnos ahí, (revolcándonos jaja), y mirar el cielo, ignorando la torre de ventanas que sube desde tierra. 
(Deberías saber que me quedaría una eternidad contigo, tirados en el pasto, buscándole forma a las nubes.. encontrando desde tiburones y loros hasta
clavadistas olímpicos y Ben 10)..
Por qué siempre terminamos haciendo hueás? ..hablando hueás? ..siendo tan ahueonaos? o sencillamente estando en la misma sintonía..?.
Para después terminar en el anden, contra la publicidad (Javier) mirándonos directamente, encontrando infinitos en las pupilas del otro, tan cerca.. más cerca, apretando tus labios contra los mios, sin preocuparse del mundo, ni de Cronos, ni de nada.. Solos ahí, los dos, enfrentándonos al tiempo con piernas de atleta, que se nos escapa de las manos y se burla de nosotros, pero puedo asegurarte que valen (tanto) los segundos perdidos en tu mirada, en tu boca y en tus brazos, en esa sonrisa torcida y esos ojos achinados.. o tus dedos en mi espalda, apretados, tensos.. y el deseo que se escapa en un suspiro (o dos.. o tres..) Y es que somos así, sin ninguna explicación, sin ningún argumento válido.. 
Y sólo puedo decir una cosa, tan sólo quizás demasiado sincera. 
Nada me importa, sólo sé que me gusta(s), sólo sé que me encanta(s).
(Y así, aún así, no le cojo el gustito a la espera.. ni ahora, ni nunca, así de extremista)


Camila

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