lunes, 2 de diciembre de 2013

..y me costará confesar que sigo soñando con el beso, el desaire y la presión de tu cuerpo sobre el mio; un poco de ésto, un poco de aquello..
Vení! que vamos a fusionarnos en colores tornasol.
Vení! que tengo un cuento, y otro, y otro, y hasta otro más para inventarte a ti, alguna mentira, una risita y un café azucarado como la vida (¿Cuál vida, Camila?)
[...]
Te voy a tomar la mano para que saltemos al abismo, ¿lo ves?, ya somos parte de él, nos perdimos hace ya tanto tiempo, nos dejamos llevar por su magnetismo auténtico, y ahora no se sabe, no, no puedes contemplar, donde estás tú, donde estoy yo, donde quedó el abismo, ¿será que nos hemos fundido?.
Me pondré a bailar sobre tus labios, quizás me suba el vestidito hasta los muslos, ayy.. para que así sientas como mis piernas se tuercen y se retuercen, se vuelven a torcer, sobre ese rosa tan pálido, tan cálido, tan tuyo-mio-de-losdos.
Un cometa nos ciega la vista, como si fuera tanta cosa, aquí brillamos con luz propia, corazón; me consumes, te consumo, somos la hoguera más ahogada, chiflada, sin nada más que la madrugada, o más, o menos. Con todo más y la madrugada. Así somos, así me gustamos.


(Porque sigo soñando con el beso, y me cuesta aún confesar)

[Camila]

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