viernes, 11 de octubre de 2013

Historia de vagones 7



+ Empezando con que yo NO tenía que levantarme temprano, ni mucho menos estar en camino a la U a esa hora y claro, por ninguna razón, justamente en ese vagón, pero bueno.. de cosas como ésta es que nacen anécdotas como la siguiente.

Historia de vagones 7
Corazonada (?)

Esteban me pide el Lunes que le ayude durante la semana a hacer una manzanita con cartón piedra para su grupito de niños, yo (aunque pésima para las manualidades) le digo que si, total, el apoyo moral a veces es suficiente.
El muy huevón me avisa el jueves que el viernes llegará más temprano a la U y podremos hacer la manzanita juntos (eso me comprometía a mi a llegar más temprano a la U quitándome una que otra preciada hora de sueño), acepto, y quedamos en juntarnos a las 11:30 frente al Mc Donalds.
(Como para que se entienda el trasfondo de la ida temprano a la U)
Voy en el metro, Linea 1, son las 11:05 y miro sonriente el reloj que por vez primera (exagero) está a mi favor.
Apoyada en la puerta, leyendo, escuchando música, veo como un grupo de hombres ayudan a una viejita a cruzar el vagón hasta el asiento que tenía en frente, sonrío, me causa muchísima ternura el acto.
Sigo leyendo.
Y leo.. y leo..
Miro con recelo los tres números anotados bajo la palma para recordar la página que luego tendré que marcar en el libro.
Y aparece
Deposita su mano sobre mi hombro y yo, un poco descolocada, quito la vista de mi libro y lo miro.. Nada alto, una mota de rulos falsamente rubios sobre parietal, una cancha de futbol oscura cubriendo temporal, sonrisa nerviosa y ojos decididos. Me pedirá una dirección, pienso, que vergüenza, con suerte sé donde estoy parada, me respondo.
-Hola -me habla mientras me saco el audífono derecho-. ¿Sabes?.. te he estado mirando hace rato y me encantó tu estilo -lo dice mirándome de arriba abajo- y bueno.. la verdad es que me encantaría conocerte y sinceramente una corazonada me dice que si no te hablo ahora.. me arrepentiré toda la vida -conchetumadre, qué le pasa- ¿Cómo te llamas?
Como es de esperarse se me quebraron los labios en la sonrisa más nerviosamente patética que pude colocar en ese momento y sólo atiné a decir "Camila"
-Oh Camila.. mucho gusto, mi nombre es Andrée
-¿Andrés? -¿me estás hueviando?-
-No.. no Andrés.. Andrée
-Ahh..
Después de eso me habló una huevada de la filosofía, refiriéndose al libro que estaba leyendo a lo que solté una risa para nada disimulada mostrando con recelo la contratapa que decía en letras grandes y negras "Benedetti", él, sorprendido, no atinó a decir más que "Ahh.. igual se parece.." a lo que sólo lo miré con cara de pobre criatura.
-Bueno yo me tengo que bajar unas estaciones más allá, tengo que hacer un trámite -lo dice e inmediatamente infla el pecho, me da a entender que se las da de maduro, o algo así.. en ese momento procesaba poco y nada- y tú.. ¿Qué haces a estas horas en el metro?
-Voy a estudiar -cortante, prefiero no palabrear mucho-
-Ahh ¿Si? y ¿Qué estudias?, por tu pinta puedo ver que estudias algo como.. ingeniería..
-..Enfermería -digo y entrecierro un poco los ojos-
-Enfermería.. buena carrera.. -se nota que no sabía de que más hablar- y ¿Qué más haces además de poner inyecciones en "quién sabe dónde"? -ok.. ¿"quién sabe dónde"? definitivamente no tendría que haber dicho eso..-
-Me gusta leer, escribir..
-..Humanista con su lado médico, interesante, me gusta esa combinación, me gusta.
-Estoy pololeando -le digo con cara de asco, con cara de "por favor no sigas"-
-Oh pero.. creo que vas muy rápido -me dice el muy barsa-
-Nooo.. lo que pasa es que.. jamás me había pasado que alguien se me acercara a hablarme en el metro.. -le digo aún más avergonzada-
-Bueno.. -mira hacia atrás, justamente llegábamos a Universidad de Chile- yo me tengo que bajar ahora -se acerca y me besa en la mejilla, se despide- un gusto Camila, que estés bien.
-Chao -es lo único que atino a decir, colorada como nunca-
Agacho la cabeza y busco el audífono que colgaba desde mi polera, me lo coloco pero siento una risa en mi costado derecho, me volteo.
-Ajajajajajaja.. la media perso -dice el huevón que tenía al lado-
-Si.. algo así -digo con la cabeza agachada- que vergüenza..
Vuelvo al audífono y al libro, pero no, no lo logro y sólo atino a ponerme el audífono, no pude seguir leyendo hasta que me senté frente al Mc Donalds (11:26AM)

Así que bueno, lo más probable es que haya sido una broma de mal gusto (espero) y en unos días más apareceré en algún canal de youtube con unas cuantas muchas visitas, sino, es porque realmente existe gente con mal gusto (aún).
Pueden reír (a coro).

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