martes, 15 de enero de 2013

Historia de vagones 3

Un último favor

Ayer fui con mi mamá a ver el tema de "ir a dar pena a la directora de carrera para que me den un cupo en la universidad". Subimos al metro, mi mamá siempre tiene la mala costumbre de ir sentada en el metro por lo que cuando un pasajero desocupa un asiento corre y lo alcanza, y ésta no fue la excepción.
Se bajaron dos ocupantes de sillas en Plaza Egaña, justo dos que iban uno al lado del otro, "Cami siéntate!", me senté, pero justo subió una señora de edad, delgada y la piel dividida en arrugas, pelo tomado, aire de ternura, "Cami" me dijo mi mamá, seguí su mirada y apuntaba directamente a la señora antes mencionada, le toqué el brazo y la invité a sentarse, "no te molestes" me dijo, pero yo ya estaba de pie frente a ella y la ayudé a sentarse.
Nos bajamos en Tobalaba, combinación, al subir al siguiente tren, "Cami, notaste que esa señora tenía un aire a tu abuela Angélica", si, se parecían mucho, en lo delgadas, el pelo tomado disimulando las canas con tintura, quizás no mucho las arrugas pero si su vestimenta y debilidad ante el freno del metro, "Si" le dije descansando la mirada lejos para que no notara la nostalgia que se apoderaba de ellos, si bien nunca fui muy cercana a ella mi nostalgia se basa en los momentos que pude haber tenido con ella más adelante y no pudieron ser por ciertas cosas que el destino intenta explicar y nadie entiende, "Ya son casi cuatro años desde que murió, si estuviera aquí.. ¿Crees que se vería como la abuelita del metro?", agregó, "Jaja.. no creo, ella se veía mayor, la abuela se vería un poco más joven" dije mientras sonreía.
Antes de encontrarme con mi mamá en el andén, antes de haber tomado el metro y mucho antes de haber cedido el asiento a tal aparición estaba yo sentada en el paradero, esperando la micro para sacar unas fotos de carnet (que después de todo no sirvieron para nada, ¡bien!) y ahí estaba sonando en los audífonos "Hablar de ti", por una extraña razón no cambié la canción y la escuché hasta que terminó, mirando los árboles y siendo atacada por todos esos "flashback" que aparecen en momentos como ese. "De todas maneras me gustó rondar el cementerio", ¿podría ser aún más precisa la letra?, no es sorpresa que siempre la evite cuando aparece en la reproducción aleatoria pero tenía que escucharla, María Angélica tenía que hacer presencia aquel día, no una sino dos veces y eso me hace pensar que está presente y se ríe ahora mismo de las tonteras que llego a pensar y/o escribir al recordar-la.

Camila

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