viernes, 28 de diciembre de 2012

y ahí estaba yo, entre las sábanas, con una sensación de nostalgia (de qué, no lo sé), dejé el teléfono en el velador, lo miré por un rato mientras se me nublaban los ojos, no me lo explicaba. Giré, quedé mirando el lado derecho, la pared y ese espacio vacio que quedaba en mi cama, sollozaba, y me inundaba lentamente en gotitas saladas que se resbalaban por mis pómulos. 
No es justo, nunca lo fue, nunca lo será.
Por qué, por qué ahora.
Y todas esas interrogantes inútiles que uno se hace para, supuestamente, entender la situación.
"Nos ponen a prueba, eso es todo"
{El problema es que no quiero encontrarme contigo, quiero quedarme contigo}

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