jueves, 29 de noviembre de 2012


¿Qué pasa señorita?, la noto confundida.
Que precioso despertar hoy con olor a tierra mojada, se extrañaba la lluvia y se seguirá extrañando durante el verano.
Días/noches llenos de emociones, nudos estomacales y un sin fin de escalofríos con nombre y tilde.
No queda nada para la psu, Camila vamos que se puede!
Mañana voy a ver a la Fran.. que emoción, ojalá tenerla tan cerca como en La Cumbre.
Me acostumbre a las mayúsculas, es eso bueno?, quién sabe. Lo que es ahora, no quiero que se detengan.
Tengo ganas de trasnochar.

Saludos Matthías si lees esto debes saber que me encanta(s) y me gusta(s) y me mata(s).

sábado, 24 de noviembre de 2012


Camila, ten cuidado con los poetas, son capaces de hacerte estremecer sin ponerte un dedo encima. {M}

viernes, 16 de noviembre de 2012

Historia de vagones 2

La camisa mágica del señor.

Eran las siete y media de la tarde, podrida después del ensayo de ciencias.
Subí al metro. Frente a mi un señor con una camisa a cuadros descanzaba los ojos, le puse atención a su camisa y pude darme cuenta que era como esas imágenes donde hay muchos cuadrados juntos (no se como explicarla) y entre ellos se forman, por una ilusión óptica, puntitos negros. Me quedé mirándolo fácil unas tres estaciones, supongo que él no se había percatado lo inusual que era su camisa, claro que no, con su boca casi inexistente y sus ojos dormidos claro que no se habría dado cuenta.

Camila