jueves, 11 de octubre de 2012

Historia de vagones

Parra

Hoy en el metro camino al preu iba apoyada en la puerta, al otro extremo del vagón, a unos dos pasos de mi, se encontraba un señor con la vista perdida. Lo miré, su pelo blanco y largo se levantaba por sobre su cabeza, tal como llamas que intentan escapar de una pira, tenía los ojos claros, como verde agua, vestía casual, chaleco, polera, jeans, zapatos. Debo admitir que no le quité los ojos de encima en todo el camino, luego noté que tenía un "aire" a Nicanor, reí y lo analicé aún más. Luego al bajar me posé frente a él, me miró y le sonreí como diciendo "lo descubrí", caminé mientras el tren desaparecía a mis espaldas.



Camila

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