jueves, 27 de septiembre de 2012

(...) Lo que no quería es que el marido se despertara y notase la ausencia a tiempo aún de preguntarle, Adónde vas, que es, probablemente, la pregunta que más hacen los hombres a sus mujeres, la otra es Dónde has estado.

José Saramago.
Empezá por aceptar tu maldad, un poco de autocrítica no te vendría mal. [...]
Sé que aveces me comporto fatal, no prestes atención a esos detalles. Fue la suma de factores, el efecto dominó algo entre vos y yo.

Felices 28 mi amooooooooor, mira que grande estás!
Eres la mejor de todas, por siempre, toda la vida
te amo años

sábado, 22 de septiembre de 2012


te amo desde el inicio de los tiempos
(alma luz del Sol, iluminas mi vida)
Es tragicómico que mi mamá los días Sábado se emocione en sus almuerzos, los haga lentamente y disfrutando cada cosa, cortar, sacar las ollas, etc, etc. Cuando en realidad debería ser algo simple como arroz con nuggets, o algo express, siempre nos alcanza el tiempo y se nos pasa volando, llegando así (siempre) tarde a Scout, los almuerzos de mi mamá son exquisitos, pero podría dejarlos para el Domingo, sólo que le da flojera cocinar el Domingo.
Él me exasperaba; yo lo exasperaba. Posiblemente me quisiera, vaya uno a saberlo, pero lo cierto es que tenía una habilidad especial para herirme.

martes, 18 de septiembre de 2012

(casi)Anáfora

A veces (siempre) se me hace difícil esperarte, de consuelo me queda imaginarte y tener ese peluche de snoopy en tu lugar.
A veces (siempre) te extraño a más no poder cuando te vas, mi imaginación me juega en contra, y lloro un poquito y con pena muchita.
A veces (siempre) me quedo pensando en ti antes de dormir, nos veo caminando sobre tardes eternas con el sol en las mejillas, me veo a mi en tus ojos, y te veo a ti en mi abrazo.
A veces (siempre) se me humedecen las mejillas cuando pienso que podrías irte, cuando pienso que el tiempo nos gasta y nuestras conversaciones tienden cada vez a ser más cortas y pausadas.
A veces (siempre) te escribo, te dedico canciones y largas horas de pensamiento, porque tiendes a aparecer en todo lo que veo, en todo lo que digo y todo lo que pienso.
A veces (siempre) me interrumpe tu recuerdo durante el día, durante la noche, durante la vida.
A veces (siempre) me cuestiono nuestro amor, qué nos mantiene todavía juntos?, por qué aún no te aburres de mi?.
A veces (siempre) te amo, y eres lo único capaz de llenarme y vaciarme al mismo tiempo, el único que dejo entrar tanto a mi aurícula como a mi ventrículo, y con quien espero pasar mi vida entera.

No te imaginas todo lo que me haces sentir, todo lo que te amo, y como (en este preciso instante) te necesito rodeándome con tus brazos.    
Camila

No hace falta que te diga que tan sólo sueños son.

Soñé con el amor de mi vida, o eso creo, recuerdo que en el sueño me encontraba sobre un estante de madera con algunos libros, era verano, creo que Algarrobo, él estaba frente a mi sonriendo y con sus brazos extendidos, me miraba con dulzura. Quiero que me regales una araucaria -le dije- la número seis. Si eso quieres -sonriendo- es tuya -me dijo sin quitarme los ojos de encima-. Di un salto y caí en sus brazos, lo miré, pude encontrarme en sus pupilas, le besé  (de una u otra manera me sentí extraña al besar otros labios, Andrés). Él no era alto, más bien medía sólo un poco más que yo, me sentía bien con eso, me gustaba tener su boca a pocos centímetros de la mia.
Nos tomamos de la mano y salimos a caminar, sonreíamos, el sol nos zumbaba en la piel, yo andaba con un vestido. Le pedí si me acompañaba a comprar aluminio (quién sabe para qué), yo sabía donde vendían puesto que hace pocos días había acompañado a "alguien" a comprar. Me dijo que si (su sonrisa era preciosa y al verla aumentaba mi ritmo cardiaco) y me besó, caminamos en linea recta por una calle, me dio la impresión de estar caminando en Viña (si, luego de haber estado en Algarrobo, jaja), nos perdimos y le preguntamos a un señor que paseaba a su poodle blanco dónde podríamos comprar aluminio, se complicó un poco, no estaba muy seguro de la posición exacta de la ferretería pero hizo su mayor esfuerzo y con su mano nos indicó una calle "Luego doblan a la derecha y siguen derecho, la encontrarán, tiene un cartel grande en la entrada", "Gracias señor", me acordé bien donde era y tomamos otro camino, el señor nos miró un poco extrañado ya que íbamos a la dirección contraria, caminábamos, me sentía tan bien estando con él, sentía paz, y al verle sonreir mis mejillas se tornaban cálidas y ruborizadas.
Me desperté, y sentí su ausencia, fue extraño, cerré los ojos con fuerza para volver a verlo, fue inútil, pero.. esa sensación que me dejó rondando, jamás me había pasado con un sueño.
Pero.. ¿Por qué siempre los sueños duran menos de lo que deberían durar?.

sábado, 15 de septiembre de 2012

"..que no lloro cuando siento deseos de hacerlo, que llego tarde a todo.."

Que chistoso leer algo y sentirte tan identificado.

jueves, 6 de septiembre de 2012

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Era el sufrimiento gozoso, como la picazón bien rascada, sangra pero te gusta a la vez

Ay Julio..