martes, 29 de noviembre de 2011

Si en mis ojos hay diluvios, en los tuyos leo destinos.
Perdonar es divino.
Tal vez puedas, olvidar.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cuando la noche colapsa en mi ventana, cuando se llena de puntitos el ocaso, es en ese momento, el momento.
Cuando la cortina se paraliza y el frío se filtra entre los árboles, el tiempo, se ablanda el tiempo, a tu antojo.
Tomo tus manos y fabrico en ellas un nido, uniendo ramitas entre el canto del viento. 
Me acurruco entre el calor, te busco por sobre el horizonte, y te veo pálido, sonriente, lumínico.
Haciendo de las suyas, no haces más que quebrar los labios, travieso, mira lo que estás haciendo.
Y así van los minutos en reversa, logras ponerlos marcha atrás, haces que la noche se devuelva, que el sol regrese en un pestañeo, en un mínimo descuido del narrador.






Camila

domingo, 13 de noviembre de 2011

Sé que llegué hasta un punto y tendré que frenar, pero. . 
¿Hay algo malo con fantasear?

Lógico que no, jajajajaja ♥ ay Camila me haces tanto reir.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Me encanta escribir cosas cuando me siento en lo oscuro, para leerlos a contra luz.
Es gracioso como te puedes arrastrar más abajo de lo que estás, inconscientemente. Pero es aún más gracioso leer aquello cuando todo pasó a ser una estupidez (como siempre).

Odio el calor, y hoy hizo tanto calor que me sudó el rollo.
Camila, te humillas públicamente (como si alguien leyera ésto), detente.
Bueno, lo haré.

Adios ♥
Pd: No entiendo ese afán de hablar conmigo misma, dejaré de hacerlo cuando tenga en mi cubrecama, a mi gato ♥

viernes, 4 de noviembre de 2011

Y en instantes me cenizo
Sí, me vuelvo cenizas
Buscando refugio en estrellas lejanas,
en su brillo, en su calor.


Nadie nos advirtió
y aún así aquí estamos
colgados de lo que queda
esa gota de rocio.
La esperanza de Pandora.


Porque las palabras no te encadenan
y las acciones con el tiempo se desvanecen
Como aire y el polvo, las cenizas que no vuelven.
Asi es, y nadie nos adivirtió de aquello.


Camila
WORD OF THE DAY.
Creo que fue bastante evidente la diferencia, estar con él suele irritarme más de lo que debería, me invade la ira (exageró, me molesta) y lo único que espero es llegar a mi casa, mejor dicho a mi pieza, donde puedo encontrarme, donde no hay ruidos, donde nadie es mi mejor compañía.
Es bonito mientras dura, pero la compañía excesiva tiende a irritarme, más si es con ese imbécil rondando (que se burle, que ignore y a la hora después me pregunte por qué estoy así, tan enojada, ESO es lo que más molesta. Pero como soy tan buena respondo automáticamente ante su desesperación por saber qué me ocurre un frio pero preciso nada, de esos que te hacen entender que no caben más palabras en el diálogo, que es mejor callar y no indagar más profundo, porque de ser así no tendré pelos en la lengua). Sé que lo escribo ahora, a diez o quizás veinte minutos de lo ocurrido, por lo tanto puede que aun me hierva la sangre de enojo, pero como es común en estos casos, pasará en unos instantes. Ya cuando esté en mi rutina, cuando me haya inundado los tímpanos el silencio, cuando ya baje del estruendo de la tarde y cuando el reloj me mande a dormir, sentiré su ausencia como espina en la yema de los dedos, esa que durante el día ignoras. . pero sabes que está ahí torturándote, hasta llegar a un punto que no aguantas y necesitas sacarla de ahí, y ese será el momento en que me volveré de carne, ablandaré los músculos y seré peso muerto. Tomaré el teléfono como santo remedio y al oir su voz del otro lado, me calmaré y cerrando los ojos viajaré.
Y siempre es así.