viernes, 7 de octubre de 2011

Que lindo es el cielo nublado, acolchado y gris. (me recuerda a mi interior)
Ayer en la noche no pude dormir, más bien, me dormí bastante tarde. Eran las 2 de la mañana, me acosté, ví un gran zancudo y me negué rotundamente a dormir con él en la misma habitación, por lo que no iba a cerrar un ojo hasta matarlo. Dicho y hecho, estuve más o menos 10 minutos intentado matarlo (soy cobarde y cada vez que se me acercaba movía los brazos desenfrenadamente para luego, perderlo de vista) hasta que se quedó quieto y lo aplasté con mi Converse, digamos que fueron, más bien, varios intentos fallidos antes de poder matarlo, pero a fin de cuentas terminó en el suelo, aplastado.
Luego de eso fui al baño, volví a mi pieza y me acosté, apagué la luz y como todas las noches me puse a pensar (cosas, tonterías, de esas que se piensan antes de dormir), en mi estado, claro, cosas masoquistas. . no hay para que especificar lo que exactamente estaba pensando pero fue suficiente para armar un charco enorme, ahogando mis pupilas, no es normal. Estaba acostada de lado, y las lágrimas se deslizaban hasta las sábanas, estuve así hasta las 3 de la mañana, luego lo llamé. . lo desperté (me disculpé, "sorprendida" de haberlo despertado, como si a esas horas estuviera despierto), sólo quería escucharlo, un minuto, me despedí de él y corté. . era tarde y tanto en mi casa como en la suya dormían y él, somnoliento, no hablaba. Al cortar más lágrimas brotaron, debe ser que extraño la lluvia e intento imitarla, no lo sé pero hablar con él me acongoja tanto (y lo peor, sin motivo). Es extraño, estoy deprimida.
Pude dormir, a las 4 de la mañana, para hoy despertar a las 11.
No recuerdo muy bien lo que soñé, pero desperté bien y con un cielo nublado en la ventana. . sólo por eso sonreí.

Camila

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