lunes, 10 de octubre de 2011

Algunas personas cuando se sienten deprimidos prenden un cigarro. Yo, en cambio, prendo un incienso.
¿Imprevistos?
Sí caballero, toda la vida. De eso me alimento últimamente.
Qué tristeza (y ahora viene la excusa), espero desangrarme pronto, para así detener la ya mencionada.
Fin.

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