sábado, 6 de agosto de 2011

Y qué puedo escribir con la mente neutra.
Como si fuera interesante leer que tengo las uñas cortas y decoloradas, estoy más delgada a causa de mi semana y dejé un charquito sobre mi mano al escuchar una canción en el auto.
Me gusta que las palabras me ataquen, que me ericen la piel como si fueran tiernas y heladas agujas. 
Que me trastornen y retumben en mi cabeza, que me sacudan el tímpano y choquen contra mi frente.
Adoro que me calmen, abrazen y consuelen, que en canciones me repitan siempre lo mismo. . que sepa lo que dirán pero aún así me sorprenden y atacan por la espalda, irrumpen en la médula a pasos de escalofrío.
Nunca me sueltan y por eso me apasionan.



camila.

1 comentario:

  1. La vida va quedando marcada por las palabras y los ritmos de las canciones que se suceden en nuestro avance inexorable por el tiempo, y ese arraigo nostálgico a ellas no es sino la inflamación del deseo y la ansiedad, deseo de amar y ansiedad de ser amado, de buscar cobijo, cariño, asidero.
    Porque la vida no tiene significado, tan sólo es deseo, ansia.
    Voltean en mi cabeza las canciones de sol y verano en la noche fría, y siempre anhelando rostros lejanos, casi intangibles...
    Con amor no hay paz.

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