lunes, 18 de abril de 2011

Podría admitir que en realidad me pone muy triste no verte hoy, más bien no tenerte para mí (sola).
Así como la semana pasada son muchas las veces que nuestros encuentros se han postergado, siempre por una razón (in)esperada.
Si no fue hoy será mañana, dicen, o quizás la próxima semana, el miércoles o el jueves, ya que el viernes es feriado.
Podría admitir que en realidad me siento egoísta queriéndote sólo para mí (sola), compartirte no es algo que me apetezca hacer.
Porque aunque te veo de Lunes a Viernes, de ocho a cuatro (ocho a tres cinco, de miércoles a viernes), no me basta.
Y con eso se explica mi capricho mayor, el favorito, el de siempre: quererte para mí (sólo para mí) e inconscientemente lloviznar sobre el chaleco cuando eso no es posible, dejándolo con las mangas empapadas. 
Eres tan posesiva, pobre de tu sombra Camila.

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