miércoles, 25 de agosto de 2010

Gato negro sobre los tejados, sombreando la luna con sus bigotes.
mirando a lo lejos puntillos brillantes, saludando coqueto y distante.
Meneando la cola paseaba por la calle, con los ojos serios y las patas basilantes.
Con abrigo negro cubre sus pasos, como la noche acurruca los arboles mansos.
Esperando no toparse con ningún ratón, hoy no desea pelea ni dolor.
Ausente respiraba, desapercibido por desconocidos, una sombra más perdida en su camino.
La brisa su pelaje tiernamente adormesía, y él no sabía donde llegaría.
En su pata derecha un cigarrillo se consumía, lo miraba, pensativo, destruirse a si mismo.
Lágrimas derretían lentamente sus mejillas, y el cielo lo consolaba desde lo alto, allá arriba.
Lloraba el adiós de su amada, sin perdon el amanecer se la quitaba.
Tiraba un beso y repetía, hasta otra noche amada mía.
miau.
{camilA.}       

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