domingo, 8 de agosto de 2010

La chica de los ojos morados.


Caminaba casi sin tocar el suelo, los brazos a ambos costados balanceándose con gran puntualidad. Su pelo suelto, bailaba cordinadamente con el viento, dando forma a esos mechones oscuros que caían hasta su cadera, sus mejillas pálidas, suaves y pálidas hacían desviar la mirada a sus labios, de un rosa pastel vergonzoso, todo perfectamente contrastado con aquellos ojos morados, muy raro pensarás.. pero es cierto, en sus pupilas jugaba el brillo del sol haciendo que muchos se perdieran en ellos. Su vestido se movía al compás de su cabello, negro por excelencia, mientras ella tarareaba palabras sin ritmo ni canción. En su cabeza habitaban mil y un canarios, mil y dos ideas junto a mil y tres engaños, ella no acostumbraba a comunicarse, ya que con el tiempo perdió la voz, prefería mirar y no hablar al igual que reír y no escuchar, porque sus oídos se hicieron sordos al escuchar tanta mentira, y prefirió no escuchar a nadie por el resto de su vida, quien fuera que seas jamás le escucharías.
Todos la miraban con gran curiosidad, limitados a verla tan solo pasar, hechizados por aquellos ojos morados, y la sonrisa que regalaba aunque fueras un extraño.- 

Camila       

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